309 casos de uso de IA
testeados con criterio
Hemos identificado los casos más potentes del mercado y los probamos con el stack adecuado a cada uno. 11 industrias, evidencia pública, criterio técnico.
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Mostrando 18 casos de 309
Algoritmos analizan rayos-X, TACs o resonancias para detectar signos de enfermedades (cáncer, retinopatía diabética) con una precisión similar o superior a la humana.
La IA analiza datos biológicos para identificar moléculas candidatas a fármacos, predecir su eficacia y reducir drásticamente los tiempos de investigación y desarrollo.
Plataformas que analizan noticias globales e informes sanitarios para alertar sobre posibles brotes de enfermedades días antes que las organizaciones oficiales.
Prótesis de brazos o piernas que utilizan sensores para leer las señales nerviosas del músculo y algoritmos de IA para traducirlas en movimientos fluidos y naturales.
Chatbots que hacen preguntas al paciente sobre sus síntomas para ofrecer una primera evaluación de la posible dolencia y recomendar los siguientes pasos.
La IA analiza biopsias digitalizadas para ayudar a los patólogos a identificar células cancerosas, clasificar tumores y determinar su agresividad con mayor precisión.
La IA analiza el historial del paciente y otros factores para predecir la probabilidad de que no se presente a una cita, permitiendo al hospital gestionar mejor la agenda y enviar recordatorios.
La IA analiza la secuencia genética de un paciente y el perfil de su tumor para recomendar los tratamientos de quimioterapia o inmunoterapia más efectivos para su caso particular.
La IA lee los informes y notas de los médicos y sugiere automáticamente los códigos de facturación médica correctos (ICD-10, CPT), una tarea muy manual y propensa a errores.
Chatbots conversacionales guían a los usuarios a través de ejercicios de TCC para gestionar la ansiedad o la depresión, ofreciendo un soporte de salud mental accesible.
La IA analiza la duración histórica de las cirugías, la disponibilidad de los cirujanos y los recursos para crear una programación óptima de los quirófanos y reducir los tiempos de espera.
Empresas ofrecen a sus empleados acceso a chatbots de IA confidenciales que les proporcionan recursos y soporte básico para gestionar el estrés y el bienestar laboral.
Modelos de IA analizan en tiempo real los signos vitales y datos de laboratorio de un paciente para predecir con horas de antelación un posible shock séptico o un fallo cardíaco.
La IA analiza historiales médicos electrónicos de forma anonimizada para encontrar pacientes que cumplen los complejos criterios de inclusión para un nuevo ensayo clínico, acelerando la investigación.
La IA analiza las características de la voz de una persona (tono, ritmo, timbre) para detectar signos tempranos de enfermedades como el Parkinson, la depresión o el Alzheimer.
Sistemas de cirugía robótica (como Da Vinci) utilizan IA para estabilizar los movimientos del cirujano y en el futuro podrían realizar suturas de forma autónoma con una precisión sobrehumana.
La IA analiza bases de datos de medicamentos existentes y de enfermedades para encontrar nuevos usos para fármacos ya aprobados, acortando el camino para encontrar tratamientos.
El usuario hace una foto de su comida y la IA identifica los alimentos y estima automáticamente las calorías, los macronutrientes y el tamaño de la porción.